REGLAS GENERALES DE MANIOBRA DE UN BARCO: VELOCIDAD DE GOBIERNO. ARRANCADA

La maniobra no es una ciencia exacta, sino un arte. No existen verdades absolutas, sólo principios generales que se cumplen en la mayoría de los casos.

Diferentes tipos de embarcaciones responden de formas distintas ante iguales circunstancias. Por ello, el conocimiento de las características de cada embarcación y la experiencia acu- mulada en diferentes condiciones son, por lo general, la mejor garantía para conseguir realizar una maniobra con total seguridad

Como principios generales hay que resaltar los siguientes:

La embarcación debe realizar todo tipo de maniobra a la menor velocidad que nos garantice su gobierno.

La aproximación, de ser posible, se realizará recibiendo por la proa el viento yo la Corrientes Al aproximarnos al lugar de atraque lo harémos con el menor ángulo posible, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada lugar.

Es preferible, a la hora de realizar la maniobra, llevar a cabo pequeñas y repetidas modificaciones del rumbo y/o de la velocidad que grandes metidas de timón y bruscos requerimientos al propulsor.

En barcos con hélice de paso a la derecha debe de atracarse o abarloarse, de ser posible, por el costado de babor. En caso de que cualquier maniobra nos obligue a aceptar algún riesgo de colisionar o contactar con algún obstáculo, será preferible hacerlo con la proa que con cualquier otra parte de la embarcación

Desde un principio deben estar colocadas las defensas en los lugares apropiados según las circunstancias particulares de la maniobra a realizar Se entiende por velocidad de gobierno la mínima que nos garantiza la plena efectividad del timón.

Por arrancada, la velocidad que, debido a la inercia, mantiene una embarcación aún cuando el propulsor esté parado. Cuando la embarcación se detiene totalmente se dice que ha perdido su arrancada.

 

Deja un comentario