EVOLUCIÓN Y GOBIERNO EN BARCOS DE DOS HÉLICES

En las embarcaciones dotadas de dos hélices, las mismas están dispuestas de modo que su sentido de giro en marcha avante sea distinto en cada una de ellas.

Pueden ser, en marcha avante, de giro hacia el interior o de giro al exterior. Como consecuencia de esta disposición, los efectos evolutivos de cada una de las hélices se contrarrestan con los de la otra, siempre que las hélices marchen ambas avante o atrás y a igual régimen de revoluciones, dependiendo la evolución en estos casos únicamente del timón o timones, ya que es frecuente que estas embarcaciones dispongan de dos timones de superficie de pala más pequeña, cada uno de ellos situado enfrente de su hélice al objeto de un mejor aprovechamiento de las corrientes de expulsión.

Estos barcos gozan de una gran capacidad de evolución, por la facilidad de poder hacer girar cada hélice a diferente régimen de revoluciones e incluso parar o invertir el sentido de marcha de una con respecto a la otra.

En marcha avante, con el o los timones a la vía, la proa caerá hacia la banda de la hélice que marche a menor régimen de revoluciones, esté parada o su marcha esté invertida.

Por contra, en marcha atrás con timón a la vía, la proa caerá hacia la banda contraria de la hélice que marche a menor régimen de revoluciones, esté parada o su marcha se haya invertido Partiendo del reposo, dando marcha avante con una hélice y atrás con la otra, a igual régimen de revoluciones la embarcación girará sobre sí misma, sin avanzar ni retroceder. Cualquier evolución puede ser mejorada metiendo el timón o timones a la banda conveniente.

 

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