ATRAQUE DE UN BARCO SIN VIENTO NI CORRIENTE. PREPARACIÓN DE LA MANIOBRA DE ATRAQUE

Uso del ancla. Atraque de costado. Atraque en punta con ancla y con muerto.

Previa a la iniciación de la maniobra e independiente de la necesidad de conocer las características de lugar de atraque, el espacio disponible y las condiciones de viento, mar y corriente, ésta deberá planificarse tomando toda clase de precauciones, incluso la posibilidad de abortarla en el supuesto de que por cualquier causa fuera necesario. Es preciso asegurarse de que no existe ninguna embarcación maniobrando, ni preparada para hacerlo. Es importante tener en cuenta que las prisas no ayudan a la realización de las maniobras; por tanto, deberemos tomarnos todo el tiempo que sea preciso. Se colocan defensas en los lugares apropiados y se alistan las amarras que se vayan a utilizar. Con anterioridad a la aproximación, una buena medida es comprobar el correcto funcionamiento y la respuesta del timón y la máquina. El ancla es un auxiliar importante para toda maniobra; por tanto, deberá estar destrincada y lista para su uso, tanto si la maniobra proyectada lo requiere como para poder responder ante cualquier emergencia. O Atraque de costado. Siempre que se pueda elegir y nuestra embarcación sea de hélice dextrógira, atacaremos con el costado de babor al pantalán o muelle, al objeto de aprovechar la caída de la popa a babor al dar máquina atrás. La aproximación del barco de pesca hay que efectuarla con muy poca arrancada y con un ángulo de unos treinta grados con la línea de atraque. En la proximidad del lugar timón a estribor, se da de atraque se mete el cada, y atrás para parar la arrancada por efecto de la caída a babor de la popa al dar atrás la embarcación quedará paralela al muelle. Seguidamente se dan los largos y finalizaremos el atraque cobrando de los mismos para posteriormente dar los sprines.

En caso de disponer de espacio limitado, la aproximación se realizará con un ángulo mayor con respecto a la línea de atraque y se da en primer lugar spring y largo de proa, al objeto de fijar la misma. El resto de la maniobra se realizará tal como se ha descrito anteriormente. De no ser posible el atraque por babor y en el caso de que no existan obstáculos se procederá en busca del lugar de atraque llevando un ángulo con el mismo lo menor posible. Una vez próximos al atraque, con el timón metido a babor al objeto de contrarrestar la caída de la popa al dar atrás para parar la arrancada, daremos largos a tierra y cobrando nos aproximamos por igual ambas cabezas. Finalizamos afirmándola con los sprines. En caso de disponer de espacio limitado, esta maniobra se realizaría exactamente igual, tomando como referencia los otros barcos atracados, hasta situar nuestra embarcación paralela al atraque y a la altura del hueco disponible. Damos los largos y acercamos la embarcación al atraque. Desatraques partiendo de un atraque de costado. En el supuesto de encontrarnos atracados con el costado de babor al muelle, hay que reforzar de defensas la amura de babor, largar todas las amarras excepto el spring de proa y dar unas paladas avante con el timón metido a babor. La embarcación irá separando la popa del muelle. Cuando consideremos que se ha abierto lo suficiente y teniendo en cuenta que al dar atrás la popa caerá a babor, daremos atrás a la vez que largamos el spring y metemos el timón a estribor para contrarrestar la caída de la popa Si partimos de un atraque por el costado de estribor, reforzaremos de defensas la amura de estribor, largaremos todas las amarras excepto el spring de proa y daremos unas paladas avante con el timón metido a estribor. No es necesario abrir tanto la popa, ya que al dar atrás nos favorece la caída de la popa a babor

Atraque en punta empleando el ancla. Este tipo de atraque es frecuente en puertos sin mareas. Se realiza con más facilidad si la proa queda hacia afuera. Pondremos defensas por ambos costados. Se debe tener bien claro la posición de las anclas de las embarcaciones entre las cuales queremos atracar, al objeto de no cruzar los fondeos Para evitar errores sería deseable que todas las embarcaciones utiliza- sen orinques. Hay que proceder con la menor arrancada precisa en demanda del lugar de dar fondo, procurando que al hacerlo la embarcación todavía no haya alcanzado la perpendicular al punto de atraque, librando nuestra popa de la embarcación, que, finalmente, quedará por estribor.

En cuanto el ancla haya llegado al fondo hay que dar atrás al tiempo que se va filando del fondeo y nuestra popa al lugar de atraque. Ya en las proximidades, haremos firme el fondeo a la vez que damos cabos a tierra.

Atraque en punta con muerto. Este tipo de atraque es usual en puertos afectados por mareas. La maniobra se facilita y es más segura si se elige quedar proa al muelle.

Con las defensas colocadas en ambos costados, se procederá con la mínima arrancada en demanda del espacio disponible. Parar la arrancada cuando la proa esté próxima al pantalán y con el bichero recoger la amarra del muerto que se encontrará firme al mismo. Cobrar del seno, llevándolo hasta popa a la vez que damos por proa cabos a tierra. lzar la amarra del muerto hasta tener la seguridad de haber levantado del fondo un tramo de la cadena que se encuentra inmediata al muerto, para que haga de muelle. Para efectuar el desatraque en los dos casos anteriores hay que largar amarras de tierra y virar del muerto hasta recuperar el ancla en el primer caso. Otra opción es librar la proa lo suficiente para arriar la amarra del mueramarrada al pantalán, esperar a que se hunda para no cogerla con la hélice, dar máquina avante y proceder hacia la salida.

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